EL CAPITALISMO
El
capital es la sangre que fluye a través del cuerpo político de todas aquellas
sociedades que nosotros llamamos capitalistas, extendiéndose, algunas veces
como un goteo y otras veces como un torrente, en cada recoveco y rendija del
mundo inhabitado. Es gracias a este flujo que nosotros, quienes vivimos bajo el
capitalismo, adquirimos el pan diario así como nuestras casas, coches, móviles,
camisetas, zapatos y todos los bienes que necesitamos en nuestra vida diaria. A
través de este flujo la riqueza es creada desde los muchos servicios para la
manutención, el entretenimiento, la educación, y otros que obtenemos.
Estableciendo impuestos a este flujo los estados aumentan su poder, su poderío
militar y su capacidad para asegurar un estándar de vida adecuado a los
ciudadanos. Con la interrupción, el estancamiento o, incluso peor, la
suspensión del flujo nos encontramos con una crisis del capitalismo en la cual
la vida no puede continuar más tiempo en la forma en la que estábamos
acostumbrados David Harvey (The Enigma
of Capital) 
David Harvey.
España está en crisis porque se ha interrumpido el flujo del capital, de forma que no se crea más empleo y cada vez es más difícil acceder a los bienes y servicios a los que estábamos acostumbrados hasta ahora. El ciclo del capital, ese flujo de sangre que circula a través de nuestras economías, se ha roto por diferentes partes y los gobiernos no logran encontrar la forma de taponar las heridas para poder reactivarlo.
David Harvey.
España está en crisis porque se ha interrumpido el flujo del capital, de forma que no se crea más empleo y cada vez es más difícil acceder a los bienes y servicios a los que estábamos acostumbrados hasta ahora. El ciclo del capital, ese flujo de sangre que circula a través de nuestras economías, se ha roto por diferentes partes y los gobiernos no logran encontrar la forma de taponar las heridas para poder reactivarlo.
Sin
embargo hasta ahora ese ciclo del capital, ese flujo de sangre, había fluido
correctamente en España. Nuestro país crecía económicamente, se creaba empleo y
como consecuencia de todo ello se incrementaba el bienestar material de la
sociedad (infraestructuras, servicios públicos, etc.). La sociedad estaba
subsumida en una dinámica de estabilidad que prometía durar por siempre. La
interrupción del crecimiento económico, y en la profundidad en la que ha
sucedido y está sucediendo, ha roto las promesas de futuro tanto económicas
como sociales, provocando cambios en la vida de los ciudadanos y en sus
esquemas mentales.
Wallerstein
apuntaba que “una crisis implica una situación en la cual un sistema histórico,
debido a su desarrollo interno, ha acentuado sus contradicciones hasta el punto
en que no puede continuar manteniendo la misma estructura básica”. En efecto,
ese ciclo del capital operaba sobre unos determinados fundamentos que están
rotos o que ya no existen, de modo que la reactivación del ciclo requiere su
sustitución por otros diferentes. Estamos inmersos en esa encrucijada: ¿cómo
podemos saber cuál es la estructura básica que necesitan la economía de España
para poder volver a crear empleo y mejorar las condiciones de vida de los
ciudadanos?
El
capitalismo tiene una lógica y una dinámica específica de funcionamiento, pero
no se cristaliza de una forma perfecta en cada economía nacional. Diversos
factores económicos, históricos, culturales y sociales dotan de rasgos propios
a las economías nacionales, las cuales a pesar de ser economías capitalistas
tienen sus propias singularidades. Asimismo, su dinámica interna viene marcada
por el modo de participación en el sistema capitalista mundial.
Dicho
de otra forma, todas las economías capitalistas obedecen al mencionado ciclo
del capital y la lógica de funcionamiento que conlleva –necesitan tener
crecimiento económico y por lo tanto encontrar espacios de rentabilidad-, pero
las piezas del sistema pueden articularse de forma diferente para conseguirlo.
Esta es la razón por la que en el conjunto de las economías capitalistas percibimos
distintas estructuras económicas, cuyos fundamentos debemos estudiar para
averiguar qué se encuentra detrás del crecimiento económico de cada economía en
particular.
Partimos
de un punto básico: el principal elemento de una economía capitalista es la
ganancia, sin la cual el sistema no puede seguir reproduciéndose. Y en el
análisis de la ganancia cobra una importancia clave la relación que existe
entre el capital y el trabajo, relación que se cristaliza en una determinada
distribución de la renta. No en vano los economistas clásicos siempre tuvieron
muy presente el papel de la distribución, centrando sus esfuerzos académicos en
entender las consecuencias de su modificación (Herrera, 2011).
A
partir de una determinada relación capital-trabajo (de una determinada
distribución de la renta) podemos decir que hay dos regímenes de crecimiento
económico: aquellos basados en el crecimiento de la participación de los
beneficios en la renta y aquellos que se basan en el crecimiento de la
participación de los salarios en la renta, ambos satisfaciendo la necesidad de
que exista una ganancia suficiente. Como veremos más tarde, y a partir de
nuestro marco teórico, convenimos en llamar a estos regímenes de crecimiento
económico wage-led y profit-led respectivamente.
Las
políticas económicas neoliberales han
deteriorado el peso de la participación salarial en prácticamente todo el mundo
desarrollado, y han obligado a imponer modelos de crecimiento que
necesariamente debían articularse a partir de un bajo peso salarial y en
consecuencia con menor demanda basada en los salarios. Para garantizar el
crecimiento económico algunos países han superado dicho estancamiento de la
demanda a través de un incremento de las exportaciones netas y por lo tanto con
un superávit en la cuenta corriente, mientras que otros países han compensado
con consumo financiado por el crédito y con un consecuente déficit comercial en
la cuenta corriente.
Como
veremos más adelante, lo que encontramos en Europa son modelos de crecimiento
simbióticos entre los países del centro y los países de la periferia de Europa.
Mientras los países del centro de Europa han basado su crecimiento en la exportación
de bienes y servicios, gracias a ganancias de competitividad logradas a través
de la contención de costes salariales y mejoras en la productividad, los países
de la periferia han basado su crecimiento en la demanda interna y el
endeudamiento privado. Más adelante tendremos oportunidad de analizar las
diferencias entre ambos modelos de crecimiento.
Como
hemos apuntado, las lógicas de estos modelos de crecimiento hunden sus raíces
en los procesos de política económica dominantes a partir de los años 80 en
todo el mundo. Las políticas de desregulación de las finanzas internacionales
han facilitado el flujo de crédito a lo largo de todo el mundo, mientras que
las reformas laborales y los procesos de globalización comercial han
deteriorado la negociación sindical y han producido una caída en el peso de los
salarios que se ha traducido en una caída de la demanda interna.
Pero
el neoliberalismo ha tenido otros efectos paralelos, como el desencadenamiento
de una serie de procesos que han sido definidos por diversos autores como
financiarización. Aunque no hay acuerdo a la hora de definir lo que es la financiarización,
Epstein 2004 ha
proporcionado una definición amplia según la cual la “financiarización es el
incremento del rol de los motivos financieros, los mercados financieros, los
actores financieros y las instituciones financieras en las operaciones de las
economías nacionales e internacionales”. Tablas (2007: 282) también propone una
definición genérica parecida, según la cual la financiarización es la situación
“que se deriva de la confluencia de cambios que inducen un aumento en la
cuantía, complejidad, centralidad y autonomía de las finanzas”.
En
efecto, algunos autores como Stockhammer (2008) y Hein y van Treeck (2007) han
reconocido que la noción de financiarización cubre un amplio rango de
fenómenos, tales como la desregulación financiera y la proliferación de nuevos
instrumentos financieros, el cambio en la naturaleza de los sistemas financieros,
la emergencia de los inversores institucionales, la liberalización de los
flujos de capital internacionales y el incremento de la inestabilidad en los
mercados de tipo de cambio, el incremento de la importancia de la financiación
basada en los mercados en relación a la basada en los bancos, el incremento de
la actividad no crediticia de los bancos comerciales o el creciente poder de
los accionistas en relación a los directivos y trabajadores, entre otros.
De
forma más específica, Hein (2011) señala siete hechos estilizados que se dan
conjuntamente en las economías financiarizadas. En primer lugar, el fenómeno
del “shareholder value”[2] y la extensión de una lógica cortoplacista en la gestión de
las empresas. En segundo lugar, el incremento de la cantidad de pagos a
dividendos. En tercer lugar, el incremento de los tipos de interés y la carga
financiera. En cuarto lugar, el incremento de los salarios más altos,
especialmente los directivos. En quinto lugar, el incremento del peso del
sector financiero y de los motivos financieros. En sexto lugar, la
proliferación de fusiones y adquisiciones. En séptimo lugar, la liberalización
de las finanzas y el comercio mundial.
Todos
estos fenómenos han configurado el capitalismo moderno en el que se insertan
las economías nacionales, y que han facilitado los procesos de endeudamiento
que están relacionados con los modelos de crecimiento modernos.
El
presente trabajo está estructurado como sigue. En el epígrafe número 2
explicamos nuestro marco teórico, de inspiración neomarxista y kaleckiana. En
el epígrafe 3 evaluamos el crecimiento económico reciente de España y su rol en
la economía europea, haciendo hincapié en las variables vinculadas a la
competitividad. Finalmente en el epígrafe 4 estudiamos el papel que ha tenido
el endeudamiento en el modelo de crecimiento económico español.
ENLACES
- http://www.youtube.com/watch?v=CvydwaPhvLs
- http://es.wikipedia.org/wiki/Capitalismo
- www.agarzon.net/el-capitalismo-espanol-enfoque-kaleckiano-y-neomarxista/
- http://www.youtube.com/watch?v=IZfcG0rPxrs
FIRMA:
Alex y Milin
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